Mientras que los hostales y hoteles están dirigidos y gestionados por profesionales de la industria hotelera, Airbnb forma parte de la economía colaborativa, y consiste en alquilar tu propio espacio a viajeros con intereses afines y que buscan una experiencia local. Sin embargo, lo que la mayoría de la gente no sabe es que, en realidad, fueron los hostales los que impulsaron la economía colaborativa mucho antes de que esos jóvenes de San Francisco decidieran alquilar habitaciones con colchones hinchables (también conocidos como Airbnb). 

Los dueños de los hostales ponían literas para que durmieran hombres y mujeres adultos y ofrecían sofás cuando podían saltarse la normativa sobre espacios alquilables. Fueron los verdaderos innovadores del sector hotelero, y son la solución mejor preparada para afrontar el futuro. En este artículo analizaremos qué son los hostales, cómo funcionan, y en qué se diferencian de hoteles y Airbnb.

Índice de contenidos

¿Qué es un hostal?

Todo aquel que haya viajado como mochilero sabe qué es un hostal, especialmente quiénes hayan recorrido Europa, donde nació este concepto de alojamiento. Consiste en pernoctar a bajo precio en grandes habitaciones compartidas donde hay literas y un baño común para todos. Generalmente, suele ser la opción preferida por un público más joven con presupuesto reducido y dispuesto a renunciar a parte de su privacidad para gastar menos en su viaje.

Aunque algunos hostales ofrecen espacios privados, su opción más económica son las habitaciones compartidas. Suelen tener una zona común grande, una cocina comunitaria y también es frecuente que esté gestionado por viajeros que trabajan allí para pagar su estancia mientras siguen viajando. Los hostales suelen transmitir una sensación de comunidad, y en ellos se producen muchos intercambios culturales entre viajeros. 

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¿Cómo funcionan los hostales?

Los hostales mantienen precios bajos ofreciendo instalaciones y servicios básicos. En algunos, incluso hay que pagar un extra por las sábanas. Un hostal funciona igual que un hotel, en el sentido de que se puede reservar con antelación. Es posible realizar una reserva directamente desde el sitio web del hostal o a través de una OTA especializada en la distribución de hostales. Aunque también suelen estar disponibles en las web de reservas más populares.

Hostales: ¿una combinación de Airbnb y hotel?

Ahora que sabes qué es y cómo funciona un hostal, veamos en qué se diferencia de Airbnbs y hoteles.

Flexibilidad y disponibilidad

La flexibilidad de los hostales hace que sean una gran opción para mochileros: si no quieres reservar con mucha antelación porque quizás quieras ir a un sitio diferente a última hora o cambiar tu ruta, los hostales suelen tener una mayor disponibilidad. En este sentido, una de sus principales ventajas es que suele ser fácil encontrar camas a última hora (algunas veces, los hostales guardan algunas camas para viajeros que llegan sin reservar). 

En lo que respecta a Airbnb y hoteles, esto no siempre es así, ya que algunos anfitriones de Airbnb no ofrecen reservas inmediatas, de modo que hay que esperar a que se confirme la reserva. La disponibilidad de último minuto que ofrecen los hostales suele estar ligada a unas políticas de cancelación más estrictas y tarifas no reembolsables.

Experiencia de los viajeros

Uno de los atractivos de los Airbnbs y los hostales es una experiencia local. Tanto si eliges un destino poco conocido y te alojas en el apartamento de un anfitrión local, como si prefieres dormir en un hostal y compartir habitación con otros viajeros similares, vas a tener una experiencia única. Aunque no conozcas la zona en la que se encuentra el hostal, tendrás la oportunidad de charlar con gente local o con otros viajeros que te pueden recomendar dónde ir, qué hacer, con qué tener cuidado (y contarás con una información local más actualizada que la que puedes encontrar en cualquier guía). 

Este deseo de conexión personal y de vivir como un lugareño es donde los hostales y Airbnb llevan la delantera, pero eso no quiere decir que un hotel no pueda competir. Al ofrecer experiencias únicas y enfocadas a la personalización, los hoteles tienen la oportunidad de reimaginar el futuro de las experiencias de los huéspedes.

El futuro del sector

Si bien los hostales y Airbnb surgieron con el mismo modelo de atraer al viajero con bajo presupuesto que busca una experiencia local, ambos siguen evolucionando. Y, por esta razón, con el acelerado ritmo al que avanza la tecnología en la actualidad, es vital que los hoteles estén conectados a un ecosistema de productos que evolucionen y se adapten constantemente para seguir siendo relevantes en un entorno competitivo.Mews y su equipo están revolucionando el sector de la tecnología hotelera con su sistema de gestión de propiedades, y están detectando que el mundo de los viajes empieza a parecerse al de los mochileros, y los hábitos y planes de viaje se están volviendo tan flexibles como hemos descrito antes.

Cuando Mews empezó a construir su sistema, pensó en un futuro en el que una marca hotelera no tendría una única ubicación, sino muchas localizaciones distribuidas por la ciudad. Tuvieron la suerte de que algunas de las primeras personas con las que discutieron el concepto de un PMS del siglo XXI eran hoteleros. Esto supuso que no sólo pensaban en huéspedes alojados en habitaciones; sino que construían edificios que podían ser apartamentos, con habitaciones individuales, y con camas individuales. 

Mews entiende que el futuro de los hoteles es un futuro que engloba todos los alojamientos y ofrece al cliente la flexibilidad de poder elegir. La economía compartida aporta ideas, pero aún necesita ser fiable. Mews ve cómo la profesionalización de Airbnbs se aproxima, y mientras estos aspirantes a microhoteleros tratan de entender las complejidades de la creación de marcas y las normativas locales, Mews considera que los hosteleros son los que, en última instancia, proporcionarán al mundo marcas que ofrecen una amplia gama de servicios de gestión: cooperación con propietarios locales, Airbnbs, dormitorios, habitaciones, apartamentos, camas, y también (en el futuro) espacios de coworking y salas de reuniones vanguardistas.

Adaptarse al mercado

Si observamos a los líderes en el mundo de los hostales –Wombats, Clink, Generator, Equity Point, K's House– y algunas de las marcas regionales más fuertes –Soul Kitchen en San Petersburgo, Mosaic House en Praga, etc.–, también observamos personas que saben que el viajero de hoy en día quiere lo siguiente: una gran ubicación, un espacio social para conocer a otros viajeros y una oferta diversa, dependiendo de lo que él o ella busque (generalmente, un espacio bien diseñado, una cama cómoda y la posibilidad de reservar una habitación privada). 

Los hostales rinden en términos de espacio comercializable por m2, y no se ven limitados por su zona geográfica, solo por lo que su servicio de limpieza puede limpiar (con el fin de ofrecer la fiabilidad del servicio que buscan los viajeros profesionales).

Conclusión

¿Son los hostales una mezcla entre hoteles y Airbnb? Depende de cómo lo miremos. Si nos referimos a ofrecer una experiencia local pero respaldada por un personal amable que desea ayudar al viajero a aprovechar su estancia al máximo, sin duda la respuesta es sí. Los hostales son negocios liderados por profesionales del sector, pero con una mentalidad de bajo presupuesto y más orientada a la experiencia que puede, sin duda, inspirar a los hoteles.

Richard Valtr, fundador de Mews Systems

 

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